Corral de la Montería de Sevilla

El Corral de la Montería se hallaba en el interior de los Reales Alcázares de Sevilla, terreno de jurisdicción real. La finalidad de que éstos gozaran de su propio teatro, y, en particular, de los beneficios monetarios por él generados, está muy presente en su creación. Se empezó a construir a finales de 1625, en el patio León, situado tras la entrada del Alcázar que daba a la Lonja, actual Archivo de Indias. El arrendador Diego de Almonacid, el mozo, se comprometió a levantarlo, por contrato firmado el 6 de diciembre de 1625 , conforme a la planta y montea trazadas por el arquitecto italiano Vermondo Resta, maestro mayor de albañilería de los Reales Alcázares y Atarazanas de Sevilla desde 1603 hasta su fallecimiento en diciembre de 1625 . Planta que no se ha conservado.

El corral se inauguró el 25 de mayo de 1626 y funcionó hasta su cierre al público en 1679, a causa de la prohibición de las representaciones que dicho año se produjo en Sevilla. En una primera aproximación a su fisonomía, el humanista sevillano Rodrigo Caro lo describe, en 1634, como “muy grande y capaz de mucha gente, con tres órdenes de balcones, sobre maderos todo él”.

La planta del Corral de la Montería tenía forma oval, inscrita en un perfecto rectángulo en el plano, aunque el Patio del León era -y es- un espacio trapezoidal. Como indica el arquitecto José María Gentil Baldrich, se trata del primer ejemplo de tipología teatral oval en el marco europeo. Estas plantas teatrales, semicirculares, poligonales u ovaladas, cercanas a la semicircular del teatro antiguo, hay que relacionarlas con las reflexiones teóricas sobre el edificio teatral y las realizaciones que se llevan a cabo en Italia durante el siglo XVI y primer tercio del XVII. En contraste con la novedad de su planta, quizá sorprenda la concepción del espacio dedicado a los actores, con un tablado proyectado sobre el patio y rodeado de público por tres de sus lados, típica del escenario de corral de comedias y ajena a las innovaciones escenográficas italianas. No obstante, puede explicarse, según Gentil Baldrich, como fruto de “una consciente intención de responder funcionalmente al estricto espacio de la representación tradicional española, que […] no se plantea, por innecesarias, novedades escénicas” .

En cuanto a sus dimensiones generales, el corral de comedias tenía 35 metros de largo y 25 de ancho. Estaba construido con una estructura de pies derechos de madera. Constaba de cuatro plantas (baja más tres pisos), las tres más bajas adinteladas, sostenidas por canecillos, y la superior se remataba con una arcada que se apoyaba en dichos pies derechos de madera. Los pisos primero y segundo estaban divididos en 22 aposentos cada uno, con antepechos de hierro forjado y celosías. Les daba acceso un pasillo de 3 tercias y media de ancho (0.97 m), que los circundaba por la parte posterior. El tercer piso era una galería corrida con gradas de madera, destinada a las mujeres. El patio, igualado a pisón con tierra cernida, se colocaban varias filas de sillas y de bancos, quedando un espacio posterior libre para los espectadores que veían de pie la representación.

En el edificio de fachada, en el lado izquierdo de la de la entrada principal, había un espacio para almacenamiento de sillas y la contaduría del arrendador, una escalera de subida a los aposentos altos y bajos, y un corralillo para el desagüe de los tejados; y en el lado derecho, una “escalera que subía al último sitio, que ocupaban las mugeres”, el sitio del aguador, callejones doblados de entrada a los aposentos, un espacio para almacenamiento de los bancos de éstos y un corralillo de desagüe de los tejados. Fuera de los límites de la planta del corral, quedaban adosadas a las murallas, en la parte izquierda de la entrada, el edificio de la cárcel del Alcázar y, en la parte derecha, el de vivienda que se comprometió a construir el primero de sus arrendadores .

En la parte opuesta al edificio de fachada, se hallaba el tablado, un espacio posterior llamado “teatro”, dos vestuarios, una escalera de subida a los aposentos del Alcázar, un patinillo y corralillos de desagüe de los tejados. El corredor de la parte inferior de la planta figura “como entrada de dicho bestuario”. Una ventana que daba a la “Media naranja bieja” [Sala de la Justicia] y una puerta de entrada desde el patio principal de la Montería completan la descripción de esta parte del corral frontera a la del edificio de entrada.

El patio se cerraba con una gran armadura de madera -el material prioritario en su construcción, junto al ladrillo y el yeso- sobre la que iba el tejado, que en su parte central tenía más de 18 m de altura respecto al nivel del suelo del patio.
De acuerdo con las medidas facilitadas por la planta, la superficie ocupada por el corral era de 806 m2. Su capacidad sería aproximadamente de 1.400 plazas. Como punto de referencia, conviene recordar que el actual Corral de comedias de Almagro tiene aproximadamente unos 300 m2 y cabida para unos 330 espectadores.

Al visitar hoy el patio donde estuvo el corral, se aprecian ciertas manchas negras en la parte superior del lienzo León-Montería, que le sirvió de pared medianera de fondo, las cuales quizá pudieran ser huellas del voraz incendio de 1691.

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